AD DEUM / Tiempo Sagrado
Precio a consultar
Ficha técnica
- Técnica
- Agosto-Diciembre 2026
- Materiales
- Complejo Cultural Universitario (CCU)
- Año
- 2026
- Disponibilidad
- ✓ Disponible
Acerca de esta obra
LETICIA MORALES BOJALIL
La obra actual de Leticia Morales Bojalil es el resultado de un continuo proceso de reflexión estética y experimentación técnica. Su trayectoria profesional es, sin duda, una de las más sólidas en el panorama artístico contemporáneo de Puebla.
DECLARACIÓN DE LA ARTISTA
Desde niña, lo que ha motivado mi imaginación es darme cuenta de que lo que percibo no siempre es como yo creía. Descubrí que, dentro de la realidad aparente, existe otra dimensión —invisible pero intuible— en la que habitan múltiples posibilidades. Esa dimensión, difícil de expresar con palabras, es la que intento evocar a través de mi obra. Busco que el objeto estético y la imagen simbolicen aquello que escapa a la lógica verbal, pero que se siente profundamente.
Mi trabajo creativo surge de la necesidad de aproximarme a esa realidad invisible desde la contemplación estética. Creo que el artista es un mediador entre lo visible y lo inefable, un observador que describe no solo lo que ve, sino también lo que intuye. Aspiro a generar un diálogo sensible con quien observa mis piezas, me interesa su reacción, su emoción, su resonancia interna. Intento crear un vínculo que trascienda la simple mirada, que conecte al espectador con algo más grande que ambos: una experiencia compartida que da sentido al acto de crear.
Mis piezas son el resultado de una búsqueda constante dentro de mi entorno familiar y cultural. Exploro el espacio como hábitat desde una narrativa íntima, reconfigurándolo a partir de mi experiencia personal. Trato de reconstruir la memoria del instante y encontrar lo trascendente en lo cotidiano. Ahí, en esos momentos aparentemente simples, surgen las ideas que me impulsan a seguir creando. Con el tiempo he descubierto que, con perseverancia, no hay límites para expresar lo que deseo, ni para que la obra resuene y se transforme a través del otro.
Estoy convencida de que todo trabajo artístico es también un espacio para la reflexión estética. La plástica nos invita a contemplar la materia: cada material evoca sensaciones distintas, y remite a su propia esencia. El nombre de cada cosa revela su naturaleza. “Blanco es blanco”, y su denominación lo contiene y lo delimita. En cada objeto hay un continente y un contenido que se corresponden, y ese vínculo simbólico me permite explorar su resonancia más profunda.
Creo que el ser humano transforma su entorno tanto como es transformado por él. Es una relación dialógica que construye el hábitat: un espacio modificado por el paso del tiempo, que testimonia nuestra existencia y deja memoria. Mi curiosidad artística me exige una atención constante al instante en el que surgen las ideas y se entretejen los conceptos. Es un “estar ahí”, una conciencia plena del presente. Intento atrapar lo inasible, cristalizar el aire, y encontrar la poesía oculta en la creación, que se revela solo a quien está lo suficientemente atento para verla.