ROSH JODESH / Ciclo lunar
Ficha técnica
- Técnica
- Grabados sobre placa de cobre, (20 ejemplares)
- Materiales
- Agua tinta, agua fuerte y tushe,Soporte (papel)
- Dimensiones
- 35 cm × 35 cm
- Año
- 2025
- Disponibilidad
- ✓ Disponible
Acerca de esta obra
Descripción artística: en estos grabados busco capturar la esencia del Rosh Jodesh (luna nueva), primera festividad que el pueblo judío fue ordenado a celebrar y marca la consagración del comienzo del ciclo lunar, que compara al pueblo judío y a cada ser humano con la luna, ya que el Creador promete renovación a quien lo recuerde para invocar su ayuda. La luna nueva es un poderoso símbolo de la naturaleza cíclica de la vida, marcada por periodos de luces y sombras. La luna, en su periplo de aproximadamente 28 días que comprende varias fases, nos muestra que la existencia no es dual sino gradual, marcada por matices que integran sus claros y sus oscuros. La luz creciente es un recordatorio de que incluso en los momentos más difíciles, hay esperanza de renovación. Mis estampas buscan enfatizar este ciclo vital lleno de gradaciones que intentan capturar la belleza y complejidad de la existencia humana simbolizada por la luna, por medio de una rica textura y los contrastes del claroscuro obtenidos con la técnica de mediatinta —uno de los recursos técnicos de mi trabajo como grabadora—, para crear imágenes que habitan mi imaginación y con las que trato de incitar a la reflexión del espectador. El Rosh Jodesh es enseñanza de vida, porque nos recuerda que esta, es un ciclo de oscilaciones entre luces y sombras; en la luz del éxito debemos aprender a ser humildes y agradecidos, sabiendo que el ciclo incluye también la oscuridad, y en medio del dolor y la adversidad, debemos recordar y valorar los bienes otorgados por el Creador a cada instante, sin importar qué tan adversas parezcan las circunstancias.
Análisis iconográfico e iconológico: [שדוח שאר] “Rosh Jodesh” (cabeza de mes) es el primer día del ciclo lunar del calendario hebreo, y señala la aparición de la luna nueva. Se considera un tiempo de renovación en tiempos del primer y segundo Templo; era celebrado con ofrendas especiales y descanso parcial. Fue el primer precepto que el pueblo de Israel recibió como nación, antes de salir de Egipto. En el texto bíblico, Dios le dice a Moisés que el mes de la primavera (Nisán) sería el primero de los meses del año para los hebreos (Éx. 12:1-2), signo de que Israel ya no dependía de los egipcios (que adoraban al sol), sino que contarían su tiempo mediante la luna. La palabra hebrea [שדוח] “jodesh” proviene de [שׁדָחָ] “jadash”, que significa “renovar” o “hacer nuevo”. Y es un simbolismo de la restauración del pueblo judío, en el cual la luna representa el devenir de la historia de Israel y su vida espiritual. En su fase de luna nueva casi no se ve, y gradualmente crece hasta alcanzar su esplendor (luna llena). Esta figura alegórica se utiliza como analogía de cómo el pueblo judío atraviesa periodos de oscuridad, pero siempre guarda la esperanza de ser restaurado para recuperar su luminosidad. En el contexto bíblico esta festividad incluye prácticas específicas como: el toque del [רפוש] “shofar” (cuerno) y se instruye tocarlo en conmemoración de Dios (Núm. 10:10 y Sal. 81:3). Sacrificios especiales: se detalló las ofrendas y holocaustos que los sacerdotes debían presentar al inicio de cada mes, además de los sacrificios diarios (Núm. 28:11-15). Celebración y descanso: se considera día de regocijo, y en la Antigüedad, la gente no realizaba trabajos pesados y visitaba a los profetas y líderes espirituales para buscar dirección durante esta celebración (2 Reyes 4:23).