DEKALOGO / Rutas
Ficha técnica
- Técnica
- Vinil impreso, (10 piezas).
- Materiales
- lámina de metal
- Dimensiones
- 50 cm × 50 cm
- Año
- 2024
- Disponibilidad
- ✓ Disponible
Acerca de esta obra
Descripción artística: los Diez Mandamientos son principios éticos universales que nos dan una base moral que permite nos respetemos a partir del reconocimiento de un poder superior que otorga igualdad de dignidad a los seres humanos. El legado de la tradición judía hacia el cristianismo los difundió e hizo posible su universalización, lo que ha dado un sustento ético a todo el mundo a través de las religiones abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islamismo). En esta obra, he reinterpretado los Diez Mandamientos a través de imágenes que representan señales de prevención vial, para acentuar que lo que nos permite transitar nuestra vida en una convivencia armónica para con el prójimo, son las normas que delimitan y señalan cuál es la dirección correcta, ya que sin límites señalados la convivencia humana sería imposible. Así como las señales de tránsito nos indican y advierten sobre los riesgos y desviaciones que existen a lo largo del camino, los Diez Mandamientos trazan el camino recto para convivir en armonía a través del respeto mutuo, recordándonos qué límites debemos respetar para que exista un orden social que permita desarrollarnos como individuos, en una coexistencia pacífica entre seres humanos; aplicando no solamente el amor, sino también la justicia en la comunidad y nuestra vida, para lograr el balance adecuado y conducirnos con responsabilidad y seguridad en el camino de la existencia.
Análisis iconográfico e iconológico: [תורבדה תרשע] “Aseret HaDibrot” (las diez palabras) es el decálogo que según la tradición hebrea fue entregado a Moisés en el Monte Sinaí (Éx.20 y Deut. 5), y que establece los fundamentos éticos, espirituales y morales que marcaron la civilización occidental. El pensamiento judío clásico no concibe el Decálogo como una lista de rígidas prohibiciones, sino como [קרד] “derej” (camino) y se refiere al sendero o conducta correcta que actúa como límite o guía del camino. La palabra Torah se traduce erróneamente como “ley”, pero su etimología significa “instrucción” o “enseñanza”, y proviene del verbo raíz [הרי] “Yara”, que se traduce como apuntar, enseñar o dirigir. Así como un camino necesita iluminación para ser transitado de noche, la Torah y el Decálogo orientan al viajero, dándole dirección y propósito, evitando que el ser humano caiga en el egoísmo y la destrucción material. Su representación visual ha variado enormemente entre el judaísmo y el cristianismo. En el judaísmo, la iconografía se basa en la aniconia (evitar representar el rostro de Dios), las tablas de la ley mosaica se representan como dos bloques de piedra rectangulares con arcos en la parte superior; tanto en los textos sagrados como en las sinagogas se suele mostrar como tablas grabadas con las primeras letras del alfabeto hebreo en orden ascendente (Alef a Yod), o resumiendo cada mandamiento en caracteres hebreos. La tradición iconográfica cristiana occidental ha sido más visual y narrativa. Michelangelo Buonarroti (1475-1564) representó al profeta Moisés (1513-1515) con un resplandor en forma de rayos de luz saliendo de su cabeza (descritos erróneamente como “cuernos”) y cargando las tablas (lisas). En el arte cristiano, el Decálogo se simboliza con dos losas o folios de pergamino, frecuentemente numerados del 1 al 10 con romanos, reflejando su propia división catequética. Iconológicamente, el decálogo simboliza la Alianza, el orden moral y universal, y la conexión entre lo divino y lo terreno