LA MENORÁ / El milagro del aceite
Ficha técnica
- Técnica
- Instalación lumínica
- Materiales
- Hilo de acrílico y cristal
- Dimensiones
- 50 cm × 100 cm
- Año
- 2025
- Disponibilidad
- ✓ Disponible
Acerca de esta obra
Descripción artística: he querido representar las siete luces que emanan de la menorá sin el candelabro, ni las velas, y solo me he centrado en el elemento de la luz mediante unos prismas suspendidos que permiten refractar la luz y proyectar su sombra sobre la superficie del muro que simboliza la presencia y la guía de Dios sobre mi vida. La menorá ha sido un objeto de mi fascinación personal durante décadas. Como artista, he estado profundamente influenciada por las tradiciones judías y la rica simbología que contienen. La menorá, en particular, ha capturado mi atención por su significado profundo, que para mí tiene una vinculación importante con la fe cristiana. Me parece fascinante que el cristianismo tenga sus raíces en el judaísmo, y que Jesús y sus discípulos fueran judíos que celebraban las tradiciones y festividades judías, incluyendo la fiesta de la rededicación del Templo (Janucá), también llamada fiesta de las luces, donde se enciende el candelabro de 8 brazos (januquiá) que conmemora los 8 días del milagro del aceite. Esta conexión histórica y cultural es fundamental para entender su importancia para la fe cristiana. La luz es un símbolo poderoso en el cristianismo, y la menorá puede verse como un precursor del simbolismo de la luz en la fe. Jesús se refiere a sí mismo como “La luz del mundo” en el Evangelio (Jn.8:12), y esta imagen resuena profundamente en mí.
Análisis iconográfico e iconológico: la menorá [הרָוֹנמְ] es mencionada en el texto bíblico (Ex. 25, 30-37) que describe detalladamente este objeto sagrado y nos informa acerca del Tabernáculo del Templo de Jerusalén. Ahí se indican las características físicas con las que debe ser elaborado este objeto ritual; labrado en oro puro, sus siete brazos se elevaban a una misma altura, para que cada uno de ellos sirva como soporte de una lámpara que se encendía con aceite de olivo, que era ritualmente apto para el servicio del templo. Decorado con motivos de flores y cálices, todo esto también en concordancia con la tradición de la Torah oral, que ha sido conservada por los profetas, escribas y sabios de Israel, donde también se ha explicado con mayor detalle cuáles son los aspectos simbólicos con respecto a la menorá y la aplicación práctica de este conocimiento, el cual se sabe que cada brazo representa un día de la semana, a su vez relacionado con una cualidad interna o atributo emocional que es necesario refinar en el ser humano, debido a que en el nivel práctico cada atributo se expresa en concordancia con el grado y la calidad del esfuerzo en el perfeccionamiento personal para refinar sus cualidades. Cada lámpara encendida sobre los brazos dorados de la menorá representa una cualidad dormida (apagada) que ha pasado de un estado latente y velado a transformarse en una acción concreta y revelada dentro del mundo material con una intención constructiva y luminosa, despertando dicha cualidad interior (encendida).